Uno de ellos dijo: "¿Dónde estamos que no se ir a mi casa?" Los demás dijeron que tampoco sabían volver. Dijo uno: "Vamos por allí, es un alto y podemos ver todo."
Llegaron a una explanada y vieron que estaba lleno de árboles alrededor.
Al de una hora los cuatro mineros ya estaban con sus familias y fueron felices y comieron perdices.
Borja.